5 errores al comprar colágeno en México (y cómo evitarlos)
25 de septiembre de 2026
El mercado mexicano de colágeno está lleno de productos que se ven iguales y no lo son. Estos son los errores que vemos repetirse.
1. Fijarte en el peso del envase, no en la dosis
Un bote de 500 g con “porciones de 5 g” dura más pero subdosifica: la evidencia usa 10 g/día. Calcula siempre el costo por 10 g de colágeno real, no por bote.
2. No distinguir colágeno de péptidos
“Colágeno” a secas puede ser gelatina glorificada — la molécula completa casi no se absorbe. Busca “hidrolizado” o “péptidos” en la etiqueta y peso molecular declarado (<5 kDa).
3. Ignorar el tipo
- Tipo I/III → piel, cabello, uñas, uso general
- Tipo II → articulaciones
Un “colágeno” sin tipo declarado es una caja negra.
4. Confiar en el % de proteína declarado
La práctica conocida como “protein spiking” (rellenar con aminoácidos baratos que cuentan como proteína en el análisis estándar) existe en colágeno. La única defensa: COA por lote de laboratorio independiente.
5. Pagar por saborizantes y rellenos
Muchos “colágenos con sabor” llevan más azúcar/eddulcorante que beneficio marginal. El colágeno hidrolizado puro es casi insaboro — si necesita enmascararse, pregunta por qué.
Los suplementos no son medicamentos.